Luego de que el Congreso de la Unión ratificara la decisión de elegir nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral, después de analizar las ternas y un proceso de votación, en sesión extraordinaria del Instituto, la consejera presidenta Guadalupe Taddei les tomó protesta a Blanca Cruz, Frida Gómez y Arturo Chávez para un periodo que termina en 2035.
La llegada de estas figuras se da tras una polémica decisión de Morena y sus aliados, donde expertos en política señalan que esta designación se puede considerar como la “muerte de la democracia” en el país; o explicado con términos más coloquiales, un árbitro de futbol jugando en el mismo partido y marcando todo a su favor.
En la experiencia previa de los nuevos consejeros destaca lo siguiente: Blanca Cruz fue presidenta del Instituto Electoral de Puebla; Frida Gómez era titular del Órgano Interno de Control del Instituto Electoral de Tamaulipas, y Arturo Chávez era director de Talleres Gráficos, donde se imprimen las boletas electorales que se usan en los comicios.
Aunque morenistas señalen que la designación es el producto de un proceso transparente, empiezan a surgir dudas sobre a quién se le entrega la responsabilidad de vigilar las elecciones en el país.
La oposición sostuvo en todo momento que se “está secuestrando la institución”, poniendo en tela de juicio la verdadera transparencia y legalidad de las próximas elecciones, incluso diciendo que están “robando al árbitro electoral”.
Y estas llamadas de alerta que hace la oposición llaman aún más la atención por el pasado de uno de los consejeros: Arturo Chávez publicó en mayo de 2024 un mensaje en una red social en el que invitaba a votar a favor de Claudia Sheinbaum: “Cuando vote este 2 de junio no diré nada… pero habrá señales. #YoVotoClaudia”.
Además, recientemente Citlalli Hernández, extitular de la Secretaría de las Mujeres, publicó una fotografía con Chávez, lo cual refuerza la idea de que tiene relación con figuras morenistas.
Al final, los tres nuevos consejeros pidieron a la ciudadanía tener confianza en ellos y recalcaron su compromiso de preservar la autonomía del INE.