Por Argenis Esquipulas
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 20 de abril 2026.-
El sureste mexicano se encuentra a las puertas de un cambio significativo en materia de conectividad. La construcción del Puente Rizo de Oro, una de las obras de infraestructura más relevantes en Chiapas, ha alcanzado un avance del 88 por ciento, superando incluso los tiempos originalmente programados, de acuerdo con información oficial de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El proyecto, que cruza la imponente presa La Angostura, no solo representa una hazaña de ingeniería, sino también una respuesta a décadas de rezago en movilidad para miles de habitantes que hoy dependen de medios improvisados, como pangas o barcazas, para trasladarse entre comunidades.
Uno de los elementos más destacados de la obra es su arco metálico central, una estructura clave que ya registra un avance del 93.13 por ciento. Este componente incluye la instalación de 27 dovelas con un peso total de 2 mil 730 toneladas, reflejo de la capacidad técnica nacional en proyectos de alta complejidad.
Bajo la dirección de Jesús Esteva Medina, titular de la SICT, el proyecto ha logrado mantener un ritmo acelerado de ejecución, posicionándose como una de las obras prioritarias del Gobierno federal para concluir en el presente año.
Más allá de sus cifras, el Puente Rizo de Oro se perfila como un detonante social y económico. Se estima que beneficiará directamente a 300 mil habitantes de al menos 10 municipios, entre ellos La Concordia, Chicomuselo, Villa Corzo y Tzimol, quienes podrán reducir hasta en 60 minutos sus tiempos de traslado.
Actualmente, cruzar la zona implica riesgos y demoras considerables. La nueva infraestructura permitirá un tránsito seguro y continuo, especialmente para actividades comerciales, acceso a servicios de salud y educación, y movilidad cotidiana.
Con una inversión total de mil 382 millones de pesos, el puente tendrá una longitud superior a los dos kilómetros, incluyendo accesos carreteros. Tan solo en 2026 se destinarán 450 millones de pesos adicionales para su conclusión.
Además, la obra ha generado 5 mil 715 empleos directos e indirectos, consolidándose como una fuente importante de ingresos para la región durante su construcción.
Las autoridades aseguran que el proyecto cumple con las normativas ambientales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y los estándares laborales supervisados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, lo que garantiza una ejecución responsable tanto en lo ecológico como en lo social.
El Puente Rizo de Oro no es un esfuerzo aislado. Forma parte de un plan más amplio de modernización carretera en Chiapas, complementando otras obras como el puente de La Concordia, en operación desde 2024. Juntos, estos proyectos buscan cerrar brechas históricas de conectividad en una de las regiones con mayores desafíos geográficos del país.
A medida que se acerca su conclusión, el Puente Rizo de Oro se perfila no solo como una vía de comunicación, sino como un símbolo de integración regional, desarrollo económico y mejora en la calidad de vida para miles de chiapanecos.