Tuxtla Gutiérrez, Chis; 28 de abril 2026.- Verónica Acuña Meléndez, madre de las jóvenes creadoras del Festival del Jocote, denunció públicamente que el proyecto original de sus hijas ha sido plagiado por exfuncionarios municipales y una diputada local, pese a que ya existe un acta por un caso similar ocurrido en 2024.
En entrevista, Verónica Acuña explicó que el proyecto nació durante la pandemia, cuando sus hijas, María Fernanda y Carla María Acuña Meléndez, inspiradas por las conversaciones con sus abuelos —productores y cultivadores de jocote— propusieron crear una fiesta para valorar esta fruta. «Ellas dijeron: ‘Si es tan importante el jocote, ¿por qué no se le hace una fiesta?'», relató.
El proyecto fue presentado formalmente en 2024 a través del Comité de Pueblos Mágicos. Sin embargo, el entonces director de Turismo municipal, Rigoberto Noricumbo, les pidió esperar por la veda electoral. Más tarde, descubrieron que Paola Badajoz Palacios, secretaria técnica del Comité, en complicidad con Doricumbo, lanzaron el festival como si fuera una creación propia.
«Nos quejamos con autoridades municipales y estatales de turismo, y eso derivó en que se le diera de baja a Paula Badajoz», afirmó Acuña, mostrando un acta que acredita la destitución por plagio del Festival del Jocote, el Festival de la Flor de Nuribé y el Festival de Comideras Tradicionales.
A pesar de ello, con el cambio de ayuntamiento, el Comité de Pueblos Mágicos informó al nuevo presidente municipal sobre la autoría del proyecto, pero no hubo respuesta. Además, señaló directamente a la diputada Erika Mendoza, quien habría sido notificada por escrito desde el año pasado. «Las niñas le llevaron el documento personalmente. Ella sabía. Nos decepciona que se preste a este acto deshonesto», denunció.
Verónica Acuña enfatizó que Badajoz Palacios, quien no es originaria de Chiapas, habría declarado en su momento: «Yo vine aquí a hacer dinero y no me importa lo demás». «Que las autoridades se presten a esto es lamentable», sentenció.
Entre las irregularidades actuales, señaló que se ha cobrado entrada al festival y que se han planeado visitas a jocotales familiares sin su consentimiento, desviando el espíritu comunitario del proyecto original.
Afirmó que tiene una reunión pendiente con el presidente municipal para tratar el caso, y adelantó que seguirán alzando la voz en medios de comunicación para que la comunidad chiapaneca conozca la situación. «Lo único que queremos es que a mis hijas les permitan llevar a cabo su festival», concluyó.
Texto y foto : Argenis Esquipulas