Después de más de un mes de mantener un plantón frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), el colectivo Madres en Resistencia decidió levantar su manifestación, aunque dejó claro que su lucha no termina. “Nos retiramos, pero si no cumplen con los acuerdos, regresaremos”, advirtieron las integrantes del movimiento.
El plantón inició el pasado 6 de octubre tras la filtración de imágenes del cuerpo de Jade N., una joven víctima de feminicidio cuyo caso, según las manifestantes, evidenció la falta de sensibilidad y de perspectiva de género dentro de la Fiscalía. Desde entonces, las madres exigieron justicia no solo para Jade, sino también para decenas de mujeres desaparecidas o asesinadas en Chiapas.
Durante las semanas de protesta, la colectiva denunció el escaso avance en las investigaciones, la ausencia de resultados concretos y la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por la autoridad. Entre sus principales demandas estuvieron la creación de un plan de investigación con enfoque de género, el acompañamiento del fiscal general en brigadas de búsqueda, el acceso a centros penitenciarios para realizar tareas de rastreo y la investigación de funcionarios implicados en presuntos actos de negligencia.
El 9 de octubre, la FGE firmó con la colectiva siete acuerdos que incluían estos puntos. Sin embargo, al cierre del plantón, las manifestantes acusaron que la mayoría siguen sin cumplirse. Por su parte, la Fiscalía sostiene que algunos compromisos ya se han atendido y que la falta de seguimiento se debe a diferencias con la propia agrupación.
Durante el movimiento, se registró también un intento de desalojo por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad y Tránsito Municipal, hecho que la colectiva pidió investigar por considerarlo una agresión a su derecho a la protesta pacífica.
Antes de retirarse, las Madres en Resistencia dejaron una cruz y un pequeño memorial frente a las instalaciones de la FGE como símbolo de su exigencia de justicia. La decisión de levantar el plantón coincidió con una marcha ciudadana en la que decenas de personas vestidas de blanco acompañaron a las madres desde la Torre Chiapas hasta la sede de la Fiscalía, en un acto de solidaridad y memoria.
Pese a la pausa en su manifestación, las integrantes del movimiento afirmaron que seguirán vigilantes del cumplimiento de los acuerdos. “Nuestra lucha no se levanta con las carpas; sigue viva mientras haya impunidad”, expresó una de las voceras del colectivo.