La inflación anual en Chiapas se ubicó en 3.61% durante la primera quincena de noviembre, de acuerdo con el reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque la cifra refleja incrementos moderados en varios bienes y servicios, Tuxtla Gutiérrez mostró un comportamiento más estable, con ligeras reducciones en algunos precios que contrastan con la tendencia nacional al alza.
En el país, los aumentos más fuertes se concentraron en electricidad, transporte y servicios de alimentos preparados. Sin embargo, en la capital chiapaneca varios de estos rubros mantuvieron precios estables o incluso registraron pequeños descensos, lo que permitió amortiguar la presión inflacionaria local. Economistas consultados explican que esta variación puede deberse a una mayor competencia entre comercios, la presencia de producción agrícola cercana y un menor ritmo de consumo previo al cierre del año, factores que usualmente contienen los incrementos.
A pesar de esta relativa estabilidad, los datos estatales sí reflejan aumentos en sectores sensibles como energía eléctrica y combustibles, que afectan gradualmente los costos de transporte y servicios. No obstante, estos incrementos no alcanzaron niveles suficientes para impulsar una inflación mayor en la zona metropolitana.
Especialistas señalan que el comportamiento observado en Tuxtla Gutiérrez indica una resistencia local a la inflación, algo que no se replicó en la mayoría de las ciudades del país. También advierten que el escenario podría cambiar en diciembre, cuando el consumo estacional suele incrementar la demanda y presionar los precios.
Por ahora, Tuxtla se mantiene como una de las ciudades con menor impacto inflacionario en esta etapa del año, en un contexto en el que el resto del país enfrenta aumentos más pronunciados.