Por Argenis Esquipulas
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 13 de abril 2026.— Cansados de la falta de respuesta a sus solicitudes de asilo y de las precarias condiciones de vida en la frontera sur, cientos de migrantes de origen haitiano han convocado una caravana masiva que partirá de esta ciudad el próximo lunes 20 de abril, con el objetivo de avanzar hacia el centro y norte del país.
La convocatoria, difundida a través de redes sociales y grupos de mensajería, surge en medio del colapso del sistema de refugio en México. De acuerdo con cifras oficiales, entre octubre de 2024 y junio de 2025 la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) recibió 142 mil 145 solicitudes de protección internacional, pero apenas otorgó 5 mil 191 tarjetas por razones humanitarias, lo que representa únicamente el 3 por ciento de los casos.
La saturación de la COMAR ha dejado a miles de extranjeros en un limbo jurídico que les impide acceder a un empleo formal. En Tapachula, la población migrante flotante se estima en al menos 75 mil personas, muchas de ellas provenientes de Haití, país que encabezó las solicitudes de asilo en 2023 con más de 44 mil peticiones.
“Llevaba un año yendo a la Comar pero no me daban respuesta. Dejé de firmar en septiembre”, declaró Lameri Deshara, una mujer haitiana que se sumará a la caminata. “Aquí vivimos en constante estrés, vamos y vamos a Comar y no nos dicen nada. Ya no podemos esperar más”.
El anuncio de esta nueva movilización se produce apenas una semana después de que el Instituto Nacional de Migración (INM) disolviera la caravana “Génesis 2026”, la cual logró avanzar durante 12 días por la costa chiapaneca antes de ser interceptada en el municipio de Tonalá.
A diferencia de las caravanas masivas de años anteriores, cuyo destino final era Estados Unidos, los participantes de esta nueva marcha buscan llegar a ciudades como Monterrey, Guadalajara, Puebla o la Ciudad de México, donde aseguran contar con redes de apoyo y mayores oportunidades laborales.
“Nosotros estamos pasando hambre aquí en Chiapas, (vamos) para Monterrey, allá uno se busca un buen trabajo, (mejor calidad de) vida para mantener a su familia, para regularizar su proceso”, explicó Julise, otro migrante haitiano que ha participado en movilizaciones previas.
Los migrantes también han denunciado un entorno de violencia en la región fronteriza. François Benson, un haitiano que alquila una habitación en una colonia popular del sur de Tapachula, relató episodios de inseguridad que han normalizado los vecinos: “Hubo noches que escuchamos disparos, no sabíamos qué pasaba, nos escondimos en la casa”.
Activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos han señalado que la estrategia de contención migratoria en el sur del país ha generado un escenario de desgaste físico y emocional entre los solicitantes de asilo, lo que ha llevado a muchos a optar por rutas irregulares o a sumarse a caravanas como la anunciada para el próximo 20 de abril.