Trabajadores originarios de Tapachula que prestaron sus servicios en la Línea K del Tren Interoceánico, obra a cargo de la Secretaría de Marina, denunciaron presuntas irregularidades laborales tras ser despedidos sin recibir el pago de su liquidación. Señalan que nunca firmaron contratos formales, laboraron jornadas prolongadas sin la retribución correspondiente y, pese a que inicialmente se les informó que recibirían sus prestaciones al concluir el proyecto, los responsables de la obra se deslindaron posteriormente. Los afectados buscan resolver el conflicto ante las instancias de conciliación laboral y exigen el respeto a sus derechos.
Por otro lado, habitantes del municipio de Huehuetán manifestaron su inconformidad ante la falta de atención del gobierno municipal por los daños ocasionados por las obras ferroviarias. Entre las afectaciones destacan el deterioro de calles y cruces viales, que presentan desniveles peligrosos para los automovilistas, así como la rotura de vidrios en viviendas a causa de las vibraciones generadas por maquinaria pesada. Además, solicitaron apoyo para la rehabilitación de la estación ferroviaria del municipio, con más de 100 años de antigüedad, la cual no fue contemplada dentro del proyecto de restauración.